“Hemos convertido el agua y el aire, los dos fluidos esenciales de los que
depende la vida, en vertederos globales”, dijo hace ya unas décadas Jacques-Yves Cousteau  el célebre explorador del mar, protagonista de la memorable serie Mundo submarino que tanto ayudó a divulgar los problemas medioambientales de los océanos y advertía ya en los años sesenta de la necesidad de protegerlos.

Sin embargo, desde entonces en muchos aspectos la situación no ha hecho más que empeorar y hay innumerables estudios que nos alertan desde hace años del deterioro y el retroceso de la vida marina. En especial en el Mediterráneo, uno de los mares más contaminados y sobreexplotados del planeta, sometido a un estrés constante y extremo, en nuestra comarca y nuestro municipio no somos inmunes a este deterioro.

Más de 110 especies del mar Mediterráneo se encuentran sobreexplotadas, según alertaba hace escasas semanas la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, desde 1950, en menos de 70 años, el Mediterráneo ha perdido un 41% de sus mamíferos y un 34% de sus peces, según informaba en 2018 un estudio publicado en Scientific Reports. Los autores declaraban al mar Mediterráneo “‘bajo asedio’ debido a las intensas presiones de múltiples actividades humanas”

La sobrepesca es una de las mayores amenazas a las que se enfrentan los mares europeos, junto con otros graves problemas como la contaminación por plásticos, la acidificación y el calentamiento global”, señala Javier López, responsable de pesca de la ONG Oceana “Las soluciones están disponibles y simplemente se trata de tener voluntad política.”

A falta de más estudios que concreten las dimensiones a las que podría llegar esta catástrofe medioambiental, la conclusión es unánime: estamos al borde del abismo. El punto de no retorno se acerca a pasos agigantados, quizá mucho más rápido de lo que creemos.

Hay diferentes especies en peligro grave de extinción como la Foca Monje que hace escasos años poblaba las costas de nuestra península.

La Gran Naca que actúan como pequeños filtro del agua marina, por lo que tienen un papel imprescindible en el ecosistema marino, y que a día de hoy agoniza como especie debido a la acción humana y de un parasito que está causando su rápida desaparición.

El atún rojo debido a la pesca insostenible ha colocado a esta especie en una frágil situación.

El Mero catalogado como amenazado, debido a la pesca excesiva que a veces se aglutina en la época de cría, y pone en peligro el desarrollo sostenible de la especie.

La acción humana, la sobrepesca, la contaminación por plásticos, la acidificación, la entrada de especies invasoras y el calentamiento global están favoreciendo a que la “desertización” también se abra camino bajo el mar.

Cuando hablamos de desiertos asumimos la visión de lugares del planeta consumidos por la crisis climática, quizás irrecuperables, con ese aspecto de tierra agrietada, o de infinitas dunas pero la definición de ‘desierto’ la podemos aplicar de igual manera bajo el mar, donde los bosques submarinos se ven cada vez más amenazados por los elementos.

Como estos “bosques submarinos” no son visibles para la inmensa mayoría de los humanos quizás no seamos conscientes de la importancia que tiene evitar la desolación de la flora submarina. La tiene y mucho, primero porque son junto al fitoplancton los mayores generadores de oxigeno del planeta (casi un 80%), y sirven para que se desarrollen muchas especies bien sea alimentándose o protegiéndose de depredadores, y también como barrera y escudo protector ante la crisis ambiental.

Como ejemplo más significativo del múltiple beneficio de estos bosques o praderas están las fanerógamas marinas, y cabe resaltar la Posidonia que es una especia propia  del nuestro Mar Mediterráneo, y que es importantísima para el buen funcionamiento del ecosistema marino: constituye el hogar de multitud de organismos, contribuye a la depuración de las aguas, genera grandes cantidades de oxígeno en el fondo marino, actúa como sumidero de carbono, previene la erosión en el litoral y, en resumen, indica de forma clara el nivel de calidad ambiental existente.

Lamentablemente las praderas de posidonia Según los resultados de un estudio realizado por investigadores del Institut Mediterrani d’Estudis Avançats, centro mixto del CSIC y la UIB, la extensión de posidonia se ha reducido entre un 13% y un 38% desde 1960, y desde los años noventa la densidad de haces de posidonia ha disminuido en un 50 %. Todo ello ha reducido sustancialmente su capacidad de retener carbono, y de estas cifras el 67% del declive se debe a los impactos causados por el ser humano.

Tenemos que reconocer el daño que hemos, y que estamos haciendo a nuestro entorno marino, asumir nuestra responsabilidad y ponernos a trabajar. Somos los únicos que podemos hacerlo y para eso es fundamental no solo preservar la posidonia que aún sobrevive, sino también conseguir que se recupere su pasado esplendor, eso favorecerá el crecimiento de la fauna marina.

Muchos expertos evalúan la situación ecológica de “Nuestro Mar” y aportan soluciones para combatir sus mayores amenazas, uno de ellos es Pierre-Yves Custeau, astrobiologo e hijo del pionero submarinista francés, que está documentando una zona muerta en las Baleares. Custeau fundó  Cousteau Divers, una iniciativa que invita a los buceadores anónimos a recopilar determinados datos durante las inmersiones, los cuales pueden resultar muy valiosos para hacer diagnósticos precisos. Serán necesarios, porque las amenazas en el Mediterráneo son numerosas y variadas. Como los residuos plásticos. Según un informe de 2018 de WWF, el 95 % de los desechos del Mediterráneo son trozos de plástico, que hieren, asfixian y a menudo matan a los animales marinos. Además, los fragmentos más diminutos, los microplásticos, están ya presentes en la cadena alimentaria, generando un problema de salud también a nivel humano. O el calentamiento global, que entre otras muchas cosas ha hecho de este mar un lugar idóneo para especies propias de aguas más templadas y que llegan aquí procedentes del mar Rojo a través del canal de Suez.

¿Cuál es la solución a tal cantidad de desmanes? Muchos reputados biólogos y expertos aseguran que, la clave para recuperar la salud de los océanos es la protección de amplias áreas marinas. El proyecto Mares Prístinos, ha logrado ya la creación de 17 reservas marinas en todo el planeta, lo que supone una superficie protegida de unos 5.000 millones de kilómetros cuadrados que le han permitido demostrar que la conservación es un negocio fenomenal. Haciendo un símil con una cuenta bancaria, comentan los expertos que, los intereses que produce una reserva marina en 10 años alcanzan, de promedio, el 600%. Es decir, que el «capital» (en este caso, la biodiversidad) se multiplica por seis, lo que favorece de forma indiscutible tanto a los pescadores como al sector del turismo.

Lamentablemente solo el 1% del Mediterráneo está protegido. Y eso que, según los expertos, la mitad debería estar ya preservada y la otra mitad, gestionada en consonancia con los datos científicos de que disponemos, que confirman que el 95 % de las especies comerciales está sobreexplotado, en algunos casos hasta 10 veces por encima de lo que sería adecuado.

 

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

«No Blue, no Green. No water, no life» («Sin azul, no hay verde. Sin agua, no hay vida»), suele decir en sus conferencias la veterana oceanógrafa y Exploradora de la Sociedad Sylvia Earle. Lo sabe ella y lo saben tantísimos expertos en todo el mundo.

Ahora solo falta que los dirigentes políticos y desde las administraciones tomemos consciencia y nos pongamos manos a la obra, vamos contra reloj!!

En la Costa Dourada, y por ende en Calafell, no escapamos a las circunstancias globales y sobre todo de lo que afecta al Mediterráneo, durante todos estos años hemos visto como se degrada nuestra costa, como nuestras playas sufren la erosión en parte por esta degradación, y la pérdida de ingentes cantidades de arena y como, y eso lo constatan nuestros pescadores, están disminuyendo alarmantemente algunas especies.

Consultado con expertos colaboradores de otras entidades,  como el  grupo TECNATOX  de la universidad Rovira i Virgili (pioneros en la temática medioambiental), el DAARP (Dirección de agricultura ramadería y pesca), departamentos de Medio Ambiente de otros municipios y empresas privadas de la zona de Tarragona, y que han realizado conjuntamente trabajos de campo tales como: toma de muestras (Sustratos de fondos marinos, de micro plástico, y metales pesado, y de la flora marina.) y análisis de las mismas, documentación fotográfica, edición de video educativo, seguimiento y conteo de fanerógamas (Posidonia y Cimodocea ) y especies marinas del sector. Han llegado a la conclusión de que  la biocenosis marina está sufriendo una degradación significativa, y por consiguiente esto cuestiona la viabilidad futura de la subsistencia del ecosistema marino

En Calafell, para luchar contra esta alarmante situación, debemos contar con la colaboración de empresas y/o entidades comprometidas con el medio ambiente y especializadas en la parte marina que, como lo puedan ser las fundaciones de Pierre-Yves Custeau (Cousteau Divers) o el proyecto Mares Prístinos, cuenten o colaboren con  profesionales del sector con experiencia en el área medioambiental, formación científica, técnicos en biología, microbiología, técnicos audiovisuales, videógrafos subacuáticos, buzos científicos, y que como parte del proyecto, estén dispuestos a colaborar con entidades, asociaciones, centros educativos y profesionales del sector pesquero para formar en la problemática medioambiental.

El “proyecto Costa de Calafell” que tendrá como objetivo crear una reserva marina en nuestra costa, con la intención de recuperar la flora (praderas de Posidonia y Cimodocea) y la fauna, crear un espacio de estudio para científicos y buzos, y favorecer un turismo especializado, de calidad y respetuoso medioambientalmente hablando.

El proyecto en sí tendría se desarrollaría en las siguientes fases:

Fase 1.- Análisis y toma de muestras en los sectores del emplazamiento de las 2 etapas siguientes.

Fase 2.- Hundimiento de pecios (todo aquella estructura que no sea del mar) que según los resultados de la etapa 1 se determinara el material reciclado de los mismos.

Fase 3.-  Colocación de  una serie de estructuras abiertas ancladas al fondo marino con materiales reciclados y garantizando que no se desplacen. Estas estructuras tendrán la misión de futuros estudios científicos y la tratar de evitar la regresión de las playas. Todas estas estructuras estarán dotadas de elementos electrónicos para su seguimiento desde tierra en tiempo real y para monitorear en todo momento el fondo marino.

 

Desde Ciutadans creemos que este es un proyecto muy interesante para Calafell, nuestra comarca y también globalmente. Un gran instrumento en la lucha contra el cambio climatico, la creación y restauración de la vida marina, para la conservación de nuestras playas, además de un gran motor turistico que favorecera la buena marcha de nuestro municipio y un gran referente en educación medioambiental y en concienciación a nuestros vecinos de la importancia del buen funcionamiento del ecosistema marino.

Por todos los motivos expuestos anteriormente, el Grupo Municipal de Ciutadans (Cs) en el Ayuntamiento de Calafell, solicita al Pleno de la Corporación la adopción de los siguientes

ACUERDOS:

PRIMERO: Dar el apoyo necesario y el respaldo institucional a este proyecto, para que se pueda comenzar con las fases iniciales al inicio del año 2020

SEGUNDO: Trasladar a los  grupos con representación en las diferentes administraciones y órganos competentes para que se favorezca y se facilite el desarrollo de este proyecto en Calafell.

TERCERO: Promover y realizar campañas de concienciación, con la colaboración de los Centros escolares y las AMPAS, Asociaciones Vecinales y Entidades de nuestro municipio, del problema medioambiental que supone la muerte de nuestros mares,

CUARTO: Facilitar la colaboración en el proyecto del sector pesquero de nuestro municipio y comarca, haciéndoles conocedores y participes de técnicas de conservación del fondo marino, como por ejemplo el proyecto sepia en Girona, proyecto de conservación y repoblación de las gorgonia en Cap de Creus, (Girona), etc.

 

Calafell a 5 de NOVIEMBRE de 2019

 

 

 

Mocion Cs Calafell Protección y recuperación de las especies marinas en el litoral de Calafell